Popularmente se conoce como carcoma a todos aquellos insectos que hacen agujeros en la madera.
Aunque existen diversos grupos de insectos que se alimentan de la madera, los que causan la gran mayoría de daños en el medio doméstico son tres: Anóbidos, Líctidos y Cerambícidos.
La Carcoma común o de los muebles (Anobium punctatum) emerge de la madera desde el inicio de la primavera hasta finales de otoño, aunque si en verano hace mucho calor esperan a que las condiciones sean más favorables para salir.
Pueden vivir de 3 a 4 semanas, se aparejan en el exterior de la madera y son buenos voladores, de manera que pueden viajar grandes distancias desde la madera de la que surgen hasta llegar a otra en la que se aparean.
Las hembras fecundadas ponen los huevos (unos 80) en rendijas o en los agujeros dejados por las generaciones anteriores, pero nunca sobre las superficies lisas de la madera, por lo que lo más típico es que dejen sus huevos en maderas de árbol o en muebles ya viejos o picados.
Pasadas 4 o 5 semanas los huevos eclosionan y salen las diminutas larvas (gusanos) que, a base de roer, se introducen dentro de la madera formando galerías que se van agrandando a medida que lo hace la propia larva.
Dentro de la madera los insectos pasan entre 2 y 3 años. El desarrollo se ve favorecido por humedades del aire elevadas y temperaturas moderadas (20-24ºC).
Al final de su desarrollo, el adulto sale al exterior de un capullo (pupa) dejando como rastro de su presencia el clásico agujero o, según el emplazamiento del agujero, una pequeña montaña de aserraduras.
Entonces, ¿cuál es el método más típico de contagio?
Como ya hemos dicho, el insecto necesita superficies con hendiduras para dejar los huevos, y un ambiente en el que pueda sobrevivir (difícilmente encontraremos este tipo de insectos en un ambiente urbano sin vegetación cerca), con mucha humedad y temperaturas agradables.
Además, la madera que se utiliza en los muebles suele estar barnizada, por lo que difícilmente pueden las larvas abrirse paso comiéndose el barniz, que es tóxico para ellas.
La carcoma en los muebles suele producirse normalmente porque en algunas ocasiones se comete el error de fabricar chapas de madera que ya están "contaminadas", es decir, con huevas de carcoma dentro. Así, en un mueble completamente sano, podemos ver como se producen agujeros causados por las larvas que han eclosionado en el interior del mueble y se han abierto paso hacia el exterior. Claro está, si vemos el agujero ya es tarde, ya que el insecto adulto habrá abandonado el mueble que le daba cobijo.
Obviamente, también puede pasar que en un ambiente rodeado de naturaleza los insectos se apareen y dejen los huevos en una rendija de un mueble o de una viga de una casa, pero esto puede ser solucionado con una fumigación preventiva que evite la entrada de insectos en la casa.
En resumen, el método más eficaz para evitar el contagio es la prevención, fumigando zonas que pueden estar habitadas por este tipo de insectos, teniendo cuidado en la fabricación de los muebles, y manteniendo los muebles en buen estado para evitar dejar rendijas o boquetes en los cuales la carcoma pueda anidar.
Si se tienen sospechas de que la madera puede estar infectada o puede ser infectada, lo mejor es quitarle el barniz y aplicarle un proceso de fumigación en profundidad, haciendo que la madera sea venenosa para estos insectos. Curiosamente, también se utiliza un método basado en el uso del petróleo: se taponan los agujeros uno a uno con este hidrocarburo y se envuelve el mueble en plástico. Esto mata toda la carcoma que se halle en el mueble, pero sólo puede aplicarse en muebles con no muchos agujeros y de un tamaño adecuado que permita que puedan ser envueltos en el plástico. |