Las babosas pueden ser un verdadero problema para los jardines. Proliferan de tal forma que son difíciles de controlar sin la utilización de métodos químicos. A pesar de ello se puede intentar su control mediante la presencia de sus depredadores naturales. Entre los mamíferos que comen babosas se encuentran las ratas, ratones, topos, musarañas y erizos. Entre los anfibios, las ranas y sapos actúan como depredadores de las babosas. Si se opta por la utilización de reptiles, los más adecuados para esta lucha son los tritones y los luciones. Algunas aves también comen babosas, es el caso de estorninos, grajillas, grajas y gaviotas. Algunos insectos también son útiles. Los escarabajos, especialmente el escarabajo de tierra, también los estafilínidos, luciérnagas y algunas moscas.
Los escarabajos de tierra son los insectos depredadores de moluscos más importantes. Los denominados "escarabajos de tierra violaceos" se alimentan casi exclusivamente de carcoles y babosas. Sus larvas son depreadores muy voraces y pueden ser más efectivas que los adultos para reducir la población de babosas en un territorio.
La presencia de babosas se ve favorecida cuando existe un alto grado de humedad y concentración de materia orgánica en descomposición. Evitar estos factores es un buen método para reducir el impacto de estos moluscos.
Existen extractos de plantas que tienen la facultad de repeler a las babosas, por ejemplo los taninos presentes en las hojas y corteza de roble. |